Tu primera sesión de reiki puede ser una experiencia transformadora... o puede ser menos aprovechada de lo que podría ser si no sabes cómo prepararte. El reiki funciona independientemente de la preparación, pero llegar en el estado adecuado —físico, mental y emocional— potencia enormemente la profundidad y los beneficios de la experiencia. En esta guía te contamos todo lo que necesitas saber antes, durante y después de una sesión de reiki.
Antes de la sesión: cómo prepararse
La ropa y el cuerpo
El reiki se realiza completamente vestido —no es necesario desvestirse en ningún momento. Elige ropa cómoda, suave y holgada: un chandal ligero, ropa de yoga o ropa de casa es perfecta. Evita prendas ajustadas, cinturones, joyas o accesorios voluminosos que puedan crear incomodidad durante la hora que dura la sesión tumbado.
En cuanto a la higiene, llega a la sesión limpio pero sin perfumes fuertes o colonia: el terapeuta trabaja cerca de tu campo energético y los aromas sintéticos intensos pueden interferir.
La alimentación
Evita comer en abundancia las 2 horas previas a la sesión. El cuerpo en digestión activa redirige la energía hacia el sistema digestivo, lo que puede reducir la receptividad energética. Un tentempie ligero está perfectamente bien. Sí es recomendable estar bien hidratado: bebe agua con normalidad durante el día.
El estado mental
No es necesario creer en el reiki para que funcione, pero sí ayuda llegar con una mente abierta y la disposición de dejarse llevar. El escepticismo crítico activo (mantener la mente analizando y evaluando constantemente durante la sesión) puede dificultar la relajación profunda. Simplemente observa lo que sientes sin juzgarlo ni intentar explicarlo.
Si tienes intenciones específicas para la sesión (trabaja r una situación específica, sanar un dolor, liberar una emoción), anotar las en un papel antes de llegar puede ayudarte a clarificarlas y presentarlas al terapeuta.
Durante la sesión: qué esperar
Una sesión de reiki típica dura entre 60 y 90 minutos. Permanecerás tumbado boca arriba (y posiblemente boca abajo en la segunda parte) sobre una camilla, totalmente vestido. El terapeuta coloca las manos en o sobre diferentes posiciones del cuerpo siguiendo un protocolo estandarizado.
Lo más común durante una sesión es sentir:
- Calor en las zonas donde están las manos del terapeuta (o frío, que también es señal de trabajo energético)
- Hormigueo o pulsaciones en distintas partes del cuerpo
- Relajación profunda, a veces hasta quedarse dormido
- Imagenes, colores o pensamientos que aparecen espontaneamente
- Emociones —algunos receptores sienten la necesidad de llorar sin saber por qué, lo cual es completamente normal y positivo
- Nada en particular —también es completamente normal. El reiki trabaja aunque no sientas nada espectacular.
Después de la sesión: el periodo de integración
Las primeras 24-48 horas después de una sesión de reiki son el periodo de integración, durante el cual el cuerpo y el campo energético procesan y asimilan el trabajo realizado. Para apoyar este proceso:
- Bebe agua abundante: El reiki activa procesos de depuración y el agua facilita la eliminación.
- Descansa si puedes: Si la sesión fue profunda, permite a tu cuerpo el tiempo de recuperación que necesita.
- Evita alcohol y sustancias: El sistema está en proceso de depuración, y estas sustancias interfieren.
- Anota tus experiencias: Lleva un diario de las sensaciones, sueños o emociones que emerjan en los días siguientes. Esto ayuda a integrar conscientemente el trabajo.
- Cuida la alimentación: Alimentos ligeros y naturales son más afines al proceso de depuración.
¿Qué puede ocurrir durante la integración?
La mayoría de personas se sienten bien o incluso extraordinariamente bien tras una sesión. Pero ocasionalmente puede haber una «crisis de curación» o proceso de depuración: sensación de cansancio, leve dolor de cabeza, emociones intensas o sueños vivos. Estos son signos de que el cuerpo está procesando y no deben alarmar. Si persisten más de 48 horas o son muy intensos, contacta con tu terapeuta.
Sesiones de reiki en Esencia Nativa, El Médano
En Esencia Nativa ofrecemos sesiones de reiki individuales en nuestro espacio Sala Nativa en El Médano, Tenerife. Antes de tu primera sesión, nuestros terapeutas están disponibles para responder cualquier duda y ayudarte a establecer tu intención. También impartimos cursos de reiki para quienes deseen aprender a practicarlo ellos mismos. Consúltanos para más información.


